Entrega voluntaria y del 10% de los ingresos realizados por aquellos hermanos que están en plena comunión.
Aportes voluntarios de honra y agradecimiento a Dios, en las reuniones presenciales o en los grupos de conexión.
Compromisos voluntarios realizados por los hermanos con el fin de satisfacer las necesidades de la Iglesia.
Asignaciones específicas hechas por los hermanos o por las personas invitadas en agradecimiento a Dios.
MINISTRAMOS LA GENEROSIDAD PORQUE SABEMOS QUE DIOS BENDICE AL DADOR ALEGRE